13 DÍAS EN PERÚ: AVENTURAS DE SUR A NORTE

Updated: Jun 19

Quién dijo que unos pisco Sours y trekking no pueden ir de la mano? Luego de terminar una relación bastante tormentosa y estar buscando un cambio de trabajo por un buen tiempo sin ningún éxito, decidí planear mi primer "solo trip" a Perú. Desde que fui a Río y conocí el Cristo Redentor, me propuse conocer las 7 maravillas del mundo, por lo que Perú con su imponente Machupicchu no era mala idea, y menos para pasar la tusa.

Gracias a Pinterest y a las ideas de un par de amigas que hacia poco habían viajado a Perú, no me fue difícil armar mi itinerario, el cual se los contaré a continuación, obviamente sin dañar la magia para cuando vayan. Esa es la idea, no?


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Día 1: Bogotá - Ollantaytambo


Viajé temprano desde Bogotá en un vuelo de 3 horas y 20 minutos hasta Cusco, dónde me sorprendió la migración, pues a pesar de ser un aeropuerto internacional, los terminales de buses son más ordenados.


Tomé un Uber hasta el hostal (Wild Rover Cusco) para dejar mi morral de viaje y solo ir al Valle Sagrado con uno más pequeño, pues en los trenes hasta aguas Calientes no dejan llevar maletas grandes. (Tips and tricks Perú) El viaje en bus dura casi 3 horas. Al llegar, fui a mi hostal a dejar la maleta (Casa Inka B&B), y me dirigí a las ruinas que hay en el pueblo. Allí se puede comprar el boleto turístico del Cusco para los otros sitios del Valle Sagrado (recomiendo el de 2 días para hacer cualquiera de los 3 circuitos que hay o el boleto general si van a estar además un par de días conociendo Cuzco)



Día 2: Valle Sagrado de los Inkas y Aguascalientes


De los 3 circuitos que hay para el Valle Sagrado, decidí hacer el de Moray, Chichero y las Salineras de Maras (este último no incluido en el boleto, pero cuesta solo 10 soles la entrada). El recorrido toma al rededor de 4 horas con un guía privado, y como mi tren a Aguascalientes era en la tarde, pude hacer un recorrido tranquilo del Valle. Si tienen más tiempo y no les molesta la montonera, un tour contratado el día anterior es buena opción. En todo caso, lo bueno de un guía privado es que vas a tu ritmo y no tienes que esperar a que las otras 20 personas del tour terminen de tomar fotos para ir al siguiente lugar. Mi guía me recogió en el hostal y empezamos el recorrido por Maras y sus Salineras. Normalmente el circuito lo empiezan por Chinchero por lo que mi guía lo hizo al revés para evitar tanta gente (ya con eso se ganó la propina). El pueblo de Maras no es la gran cosa, pero las Salineras son impresionantes. Dicen que empezaron con los Incas y hasta la fecha se continuan trabajando por familias locales, creciendo con el tiempo hasta ocupar casi todo el valle que hay entre las 2 montañas que lo rodean.


Moray fue nuestra segunda parada. Unas construcciones tan perfectamente hechas y tan grandes que aún es un misterio como las hicieron. Hay varias teorías sobre su uso, pero la que más me convenció fue el “lugar de experimentación” con pequeños microclimas y donde los Incas experimentaban para descubrir las mejores técnicas de cultivo.


Finalmente fuimos a Chinchero, un pueblito bien conservado donde se recomiendoa hacer el shopping de souvenirs (no lo hagan! es más barato en una tienda en Cusco que recomiendan en los free walking tours, pero is up to you). También hay ruinas y es uno de los puntos de partida para hacer el Inca Trail. Regresamos a Oyantaytambo, almocé en uno de los restaurantes de la plaza central, recogí mi maleta y tomé el tren a Aguascalientes. La ida a Machupicchu puede hacerse en 1 día desde Cuzco, sin embargo, he escuchado y leido varias veces que los trenes presentan problemas y no todo el mundo logra llegar. Por esto decidí que llegaría a Aguascalientes la noche anterior, pues no quería perder mi visita a esta maravilla y menos mal, porque efectivamente mi viaje en tren, que se suponía duraría hora y media, duró una hora más de lo esperado. También les recomiendo (aunque es un poco más costoso) viajar por Peru Rail. Yo viajé por Inca Rail y no fue la mejor experiencia pues son algo incumplidos con los horarios y los trenes hacen muchas”paradas tecnicas”. Varios de mis nuevos amigos viajaron por Peru Rail y no les fue mal, además que tuvieron show de baile y música típica de Perú.

Terminé llegando a Aguascalientes como a las 7 de la noche pasadas, fui a comer algo y a dormir. Si van a pasar la noche en Aguascalientes, les advierto que la mayoría de los Hoteles y Hostales quedan sobre la carrilera y cada vez que llega o sale un tren, todo tiembla, así que prepárense para no dormir tan cómodamente.


Día 3: Machupicchu


Por temas de preservación del lugar, solo un número determinado de personas pueden entrar diariamente, al igual que subir las montañas que la rodean (Huayna Picchu y Machu Picchu), por esto, les recomiendo comprar sus entradas o reservar el tour lo antes posible (en especial si van a subir Huayna Picchu).

Para llegar a esta maravilla del mundo si o si empiezas desde Aguascalientes y hay 2 formas de llegar al sitio arqueológico (BTW, no digan ruinas porque algunas personas locales se ofenden): caminando o en bus. Esta última opción es costosa, pero si van a subir alguna de las montañas, vale la pena.


TIP: Si van en bus, procuren llegar al menos media hora antes de la hora en que piensan subir, pues por la cantidad de gente, terminan llegando después de la hora de entrada y van a tener menos tiempo para disfrutar del lugar.

No les voy a dañar la magia, pero prepárense para un clima húmedo, así que, o lleven ropa “Dry-fit” o una camiseta extra, en especial si van a realizar cualquiera de las montañas, o sus fotos saldrán mostrando el cardio del día (Ojalá alguien me hubiera advertido esto)


Las entradas a Machupicchu están divididas en entradas de la mañana y de la tarde y salvo suban una de las motañas, si salen, aunque sea al baño, no pueden volver a entrar (lleva sencillo porque entrar al baño cuesta 1 o 2 soles). Si tienen planeado hacer la visita en la mañana, puedes reservar el tren de regreso en la tarde, pues no hay mucho que hacer en Aguascalientes salvo decidan ir a unos baños termales que hay. Como no sabía esto, reservé el último tren que había hasta Cuzco (MALA IDEA). La espera se me hizo eterna pero bueno, eso no fue lo peor. Lo malo fue que supuestamente mi tren llegaría a Cuzco a las 11, pero terminamos llegando a la 1 AM.


Día 4: Cuzco


Me quedé 3 noches en el Wild Rover. Como había llegado tarde, no me levanté temprano y disfruté de un rico desayuno en el hostal. Este día lo dediqué a caminar por la plaza de armas y sus alrededores y en la tarde realicé el “free” walking tour que ofrecía el hostal (no es totalmente free, pero es una buena opción porque te dan tips de restaurantes y lugares para comprar souvenirs además que si es el tour del hostal, al regreso de dan un pisco sour gratis ;) )


De los lugares que recorrimos están la plaza de armas (obviamente), un banco que es mitad museo por la Avenida Sol y el barrio San Blas que tiene un pequeño mirador. Si tienes más tiempo puedes ir a las ruinas que hay en la ciudad y que si compraron el boleto general del Cuzco están incluidas las entradas.


Día 5: Montaña de los 7 colores


Algo que me hubiera gusta mucho que me dijeran antes de viajar a Perú es “los tours son más baratos y hay más variedad allá que por internet” pero esto nunca pasó y reservé casi todo desde Colombia antes de viajar. Lo unico que salvó mi tour de la Montaña de los 7 colores fue nuestro guía y su actitud. El tour empezó a las 4 am (fui la primera que recogieron) y a las 7 estabamos desayunando en la mitad del camino hacia la montaña. Esto lo ofrecen casi todos los tours así como el almuerzo al regreso de la montaña. No fue mi comida favorita, en especial el desayuno pero al menos pruban comida tipica.

La caminata me tomó aproximadamente 1 hora. Como soy de Bogotá y vivo a 2.630 metros más cerca de las estrellas, la altura de los treckings no me afectó, pero mis compañeros de caminata, una pareja de Mexico y una familia francesa no se les dio muy bien y a 2 les dio mal de altura. El camino es poco inclinado casi hasta el final, cuando ya toca subir o subir la montaña (si alquilan caballo, es el único pedazo que van a tener que caminar) y encontrarán una parada con baños “administrados” por gente local cada ciento tiempo.



Fue de mis lugares favoritos y los colores y nevados que rodean el lugar te dejan sin aire. Si les va bien con la montaña de siete colores, de regreso pueden desviarse un poco y parar en el imponente valle rojo por un par de soles más, pero te aseguro que valdrá la pena.


Esta montaña hace un par de años ha tomado gran fuerza en el turismo y mucha gente no había escuchado hablar de ella antes porque se descubrió gracias al calentamiento global, pues antes era un nevado y la nieve cubría los increíbles colores. A pesar de no tener nieve, por la altura (5.200 m) hace frío y si van en temporada de lluvia puede caer lluvia congelada o nieve, así que lleven buena chaqueta, buenos guantes y gorro o estarán pensando en el frío y no disfrutarán de la energía del lugar.


Día 6 y 7: Huacachina


Sin dormir por la rumba del día anterior en el hostal (glow party organizada en el hostal) viajé en avión a Lima para luego tomar un bus a Ica y de ahí un taxi a Huacachina. En internet no hay mucha información sobre Peru Hop (algo que me hubiera gustado probar) pero es una compañía de turismo, enfocada para backpackers que quieren conocer Perú en bus. Ellos tiene un trayecto de Lima a Huacachina directo, lo cual hubiera hecho un poco más cómodo mi viaje, pero bueno, igual fue toda una experiencia montarme en uno de los mototaxis hasta el oasis.



El oasis, al estar en un desierto, sin importar la época del año es caliente, al menos de día, así que puedes prepararte para pasar un tiempo agradable en las piscinas de los hostales (yo me quedé en el Wild Rover Huacachina) y guardar tu chaqueta y medias de baby alpaca en la maleta por un rato. Es uno de los destinos en Perú para relajarse, dejar de madrugar y recargar energías (aunque la fiesta no falta).


Más chilcanos, por favor !!


De las cosas por hacer en Huacachina está caminar por el oasis y las dunas cerca y en las tardes hacer un tour en un buggie sobre las dunas y experimentar sandboarding. Si te gusta la adrenalina y no te importa terminar con arena hasta en los bolsillos por un par de días, arriésgate y deslízate por las dunas.


Día 8 y 9: Lima y Huaráz


Estos dos días fueron la mayor parte del tiempo en un bus. Viajé de Huacachina (Ica) a Lima, fui a comer a Panchita (orgasmo gastronómico!!) y pasé la noche en Selina (recomendado para familias que tengan un presupuesto apretado o backpackers no tan aventureros). Al día siguiente tomé un bus eterno hasta Huaráz y volví a quedarme en Selina. Este hostal para mi fue de los más bonitos del viaje, así que si tienen tiempo, agenda un día más solo para disfrutar de las instalaciones.


Día 10: Laguna 69


Como llegaba sobre el tiempo, fue bueno tener agendado desde antes el tour a la Laguna 69. Sin embargo, como les comenté antes, es mejor reservar todo en el lugar directamente. En todo caso, si lo reservan por internet, confirmen bien la hora de recogida. Me habían dicho que llegarían por mi entre 4 y 4:30 y a las 3:30 me estaban buscando, así que me tocó salir como una loca y terminarme de arreglar en el bus. Este tour fue de los menos favoritos, super impersonal, y si el guía no sabe de ti, hay posibilidad que te dejen en el parque de Ancash a la deriva.


De todas formas, este fue de mis días favoritos. El camino es un poco largo, a mi me tomó como 2 horas, pero el paisaje es increíble (incluso las vacas salvajes), y los últimos 30 minutos es una subida dura, pero al llegar todo ha valido la pena. Es un lugar mágico, así que trata de llegar lo antes posible para aprovecharlo y no correr en el regreso. Eso si, prepárate para una buena sentadilla sostenida porque aquí, a comparación de la montaña de los 7 colores, no hay baños en el camino.


Al igual que la montaña de los 7 colores, lleven una buena chaqueta, guantes y gorro, pero también un impermeable o corta-vientos porque si llueve no querrán estar 2 horas de regreso al hostal empapado.


Día 11, 12 y 13: Lima


Los últimos 3 días del viaje los pasé en Lima (me quedé el Pariwana para tener un poco más de fiesta que en Selina), fui a nadar con leones marinos (esto también lo pueden hacer en paracas, un pueblo cerca a Ica), hice el tour por barranco, el barrio “hipster” de la ciudad, fui al show de luces en el parque del agua, caminé por la costa verde, disfruté una vez más de la exquisita comida peruana como los ceviches en punto azul y más chilcanos y pisco sours en uno de los bares más exclusivos de Lima, Bizarro.



Luego de estos 13 maravillosos días en Perú, regresé a casa recargada de buenas energías, aclarando mi mente y conseguí nuevo trabajo al poco tiempo (gracias Pacha Mama!). Espero que hayan disfrutado de este itinerario y se animen a ir y disfrutar de las multiples aventuras que este país ofrece, pues ya sea para chequear un lugar en el bucket list o para despejar la mente, Perú siempre será una grandiosa opción.

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